Comparte:


DESIDERACIÓN
Vi brotarme gotas rúbeas de las hendiduras de la piel,
 sonrientes, llenas de júbilo por encontrarse expuestas.
Supe que aquel, mi cuerpo,
era una guadaña de hojalata oxidada,
esperando hundir su filo en el cráneo maduro de la muerte.
 
Fueron desapareciendo, lentos,
los héroes de fuerza sobrehumana;
entre las aguas del Aqueronte
se abrió un espacio
sólo para encharcamientos de sangre.
 
Me supe al instante, perfectamente capaz de dejar correr
por la ciudad de citocromo a las venas,
navegar con la fuerza de una brazada propia y prominente,
estampar en el hueso la clara bocanada de aire eterno
y embellecerlo con la fragilidad de un reflejo sobre el agua. 
 
 

 
DESIERTO
Se me parten las grietas del deseo,
abren mis arenas silentes
las regiones más lejanas
y me traen a vivir el tiempo
como un garañón
que se esconde en la sala.
 
Abre, pulso, el hambre
de corpulentos átomos aún dispersos,
cediendo en mitad de la noche
apenas un rostro, ni siquiera un nombre
y el tono de la voz que va
secando sequías de anhelo.
 

 
CANTATA AL PAN
            Amasa panadero
el fruto entre tus dedos,
blande el invicto yugo
que pulveriza a la cebada.
 
Trenza en ligamentos
la frugal espiga dorada,
abre la sed de tu costilla melífera 
y los puntos cardinales de tu carne.
 
Guía el paso pulsante
y embate en su punto
tus pequeñas creaciones en la tierra. 
 

 
Paloma Sheherezade (Oaxaca, 2001) Estudiante de la licenciatura en Letras Españolas en la Universidad de Guanajuato. Ha tomado talleres de poesía impartidos por la revista Anestesia en colaboración con Expansión Radial, y por el Instituto Nacional de Bellas Artes a través de la Coordinación Nacional de Literatura. Poemas suyos han sido compartidos en diversas revistas de creación literaria en formato digital, así como en los festivales internacionales de poesía Xochimilco, organizado por Axolotl Magazine y Soñéis con un poeta, organizado por la revista Cardenal.

Síguenos