Conmemoración del natalicio de Sor Juan Inés de la Cruz

Conmemoración del natalicio de Sor Juan Inés de la Cruz

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Conmemoración del natalicio de Sor Juana Inés de la Cruz

 

Amecameca, México, 12 de noviembre de 2020

 

El día de hoy se celebra la conmemoración del 372 aniversario del natalicio de la poeta novohispana Sor Juana Inés de la Cruz, una de las figuras más importantes de la cultura y herencia de nuestro país y nuestra lengua.

Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana nació en San Miguel Nepantla, a pocos kilómetros de distancia del lugar donde se ha redactado este texto. Además, vivó su infancia en la cercana hacienda de Panoayán, barrio del municipio de Amecameca.

Por el gran valor literario, cultural e histórico y dada la cercanía señalada, Hiedra | Revista Electrónica de Literatura abraza esta celebración ante los mismos volcanes que vieron sus primeros años: Popocatépetl e Iztaccíhuatl; ante el templo del Señor del Sacromonte, donde la niña Juana Inés habría de presentar su Loa al Santísimo Sacramento a los ocho años. Desde el lugar donde emprendió la lectura y su amor por aprender.

Nos unimos este día a Sor Juana Inés de la Cruz y a todas las voces que, innegablemente de manera necesaria y de gran valor, hoy hacen eco al recordar a la Décima Musa, a su legado y la inmortalidad de su pluma virtuosa y la sabiduría de una estudiosa eterna.

 

Antonio Ojeda

 


 DOS SONETOS DE
SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ


 

Verde embeleso

Verde embeleso de la vida humana,
loca esperanza, frenesí dorado,
sueño de los despiertos intrincado,
como de sueños, de tesoros vana;
 
alma del mundo, senectud lozana,
decrépito verdor imaginado;
el hoy de los dichosos esperado,
y de los desdichados el mañana:
 
sigan tu sombra en busca de tu día
los que, con verdes vidrios por anteojos,
todo lo ven pintado a su deseo;
 
que yo, más cuerda en la fortuna mía,
tengo en entrambas manos ambos ojos
y solamente lo que toco veo.
 

 

A una Rosa

Rosa divina, que en gentil cultura
eres con tu fragante sutileza
magisterio purpúreo en la belleza,
enseñanza nevada a la hermosura.
 
Amago de la humana arquitectura,
ejemplo de la vana gentileza,
en cuyo ser unió naturaleza
la cuna alegre y triste sepultura.
 
¡Cuán altiva en tu pompa, presumida
soberbia, el riesgo de morir desdeñas,
y luego desmayada y encogida
 
de tu caduco ser das mustias señas!
con que con docta muerte y necia vida,
viviendo engañas y muriendo enseñas.
 

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