Eduardo Garrido Faustinos | SIETE LLUVIAS

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Hállame
 
Búscame en aquellos días de ardor,
en aquellos tiempos de flores secas y plazas vacías,
ahí donde los tambores y los ayoyotes cantan
 
Búscame los viernes de tianguis,
entre las jícaras rojas y el aguardiente de azúcar,
encuéntrame entre las nubes transparentes y las cazuelas de barro.
 
Hállame el tercer viernes de cuaresma,
en el lugar donde el sol nace al revés,
en los días de luz naranja y pies descalzos.
 
Muerde el pan de sacrificio,
y del guaje bebe pulque blanco,
tal vez ahí existe mi recuerdo.
 
En mi tilma de manta encuentra otra época,
en mis labios las palabras que quisiste escuchar
y a los lejos contempla llora el jilguero.
 
El domingo de cascareada encuéntrame
entre estandartes, copal y alabanzas,
ahí estaré a los pies del Cristo Negro.
 

 
Siete lluvias
 
Donde el árbol anuncia el temporal, nacen siete maderos,
germinan las nubes que arropan los campos,
y juegan los niños a la rueda de San Miguel.
 
Los ofrecimientos son de sacrificio,
frutos y flores son el sacrificio ritual
y las rebosantes jícaras tienen el sustento.
 
Siete lluvias se reparten el día de la Santa Cruz
como aquellos panes que los pueblos de arena y piedra
convidan a quien ha peregrinado.
 
En los patios dos hombres murmuran,
se oyen ecos que aspiran ser escuchados,
son los hijos del maíz, el frijol y la calabaza
 
Anhelan mis ojos ver el bosque,
mis pies quebrar la hojarasca
y mis labios invocar al señor de épocas rotas.
 

 
Tu cuerpo
 
En el lunar de tu pecho busco la existencia
y en el excelso placer de su posición,
encuentro en su profunda oscuridad el manto de la Soledad.
 
Besar tus juicios incita a desnudarme,
a mostrar mi fertilidad y mi principio,
me inhiben las máscaras y ropajes.
 
Entrelazar tu figura es suplica entera
que prefiero antes cualquier castigo
a disipar tu retrato en las sombras.
 
Esparce por mi espalda la fragancia de tus manos,
labra surcos de líneas escarlatas 
desflora y sangra la carne.
 
Ansia perpetua tengo de tu cuerpo,
de instalar mis labios en tus debilidades,
y ver caer tus cabellos recios en mi rostro.
 
 

Eduardo Garrido. Fotografía: Alejandro Robles, 2019.

Eduardo Garrido Faustinos (Tenango de Tepopula, 1995). Egresado de la licenciatura en Letras latinoamericanas por la UAEMex Amecameca.  Coautor del libro de poesía Nacimos al Sur, Editorial Tlacuache (2017). Autor del libro de cuentos y tradición oral Entre el lago y la montaña, Cuentos que nos son cuentos de la región Chalco-Amecameca, Editorial La Palabra Escrita (2019). Ha participado como ponente y conferencista en distintos encuentros de historia y literatura en universidades como la UNAM, ENAH, UAEMex y UAEMor. Ha difundido su obra literaria e histórica en ferias de libros regionales y nacionales, además de espacios como Casas de cultura, foros regionales y nacionales. Líder del proyecto Historia y cultura: Chalco-Amaquemecan que colabora activamente con el Centro INAH Estado de México en la realización de ciclos de conferencias de análisis histórico y cultural.


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