Saulo Macario | TRES POEMAS

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PARÁFRASIS DE LA CIUDAD
 
La noche pasa como todas,
no hay visión para los cegados
ni sosiego para los intranquilos.
La ciudad no deja de ser el basurero
de sueños inconclusos,
de podredumbre,
de hombres roídos por hombres-rata.
Ciudad de caminos inaccesibles.
Caminamos al abismo,
una generación, dos, tres...
sin identidad.
Los retazos de lo que estamos hechos
duelen. ¿Cuándo salir?
¿Cuándo ser?
La ciudad duele, los perros,
los gatos, las rosas,
los litros de sangre
mezclados con cemento.
Se alza un fétido olor, repúgnate,
la ciudad en su pleno esplendor.
 

 
HASTÍO
 
El hastío de la vida,
de la mañana,
de la flor y las aves,
de la noche y sus terrores
y sus vicios.
Hastío de coches
que cruzan avenidas
gigantescas,
de conductores
que nunca han notado
el camino:
hasta el día… 
que chocan.
 

 
SOMOS
 
El golpe en la mejilla,
el ojo amoratado y las lágrimas de impotencia.
Somos sueños en madrugadas cenicientas,
en encrucijadas repletas de pesadillas
y pidiendo a gritos despertar.
Mañanas que saben a nada,
el café y el cigarro en un funeral
frente a un féretro vacío,
las noches de locura y miedo,
los días de lucha y frustración,
la noticia de otra desaparición.
Somos los últimos, pájaros con pocas plumas
y un camino largo por recorrer.
Somos nada y es lo único
                       [que podemos ser.
 

 

Saulo de Jesus Macario Vidal (Ciudad de México, 1998). 

Pseudónimo: Saulo Macario. 

Estudiante de Letras Modernas Portuguesas en la FFyL de la UNAM. Colabora en el blog de creación literaria Cuántos perros destripados quedan sobre una autopista. Publicó en el No. 8 de la revista digital de La Memoria Errante.

 

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