Mónica Licea | ESCENARIO

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El dolor es el mamífero más grande
del mundo
 
 
su peso
 
se encuentra al descubierto.
 
 
Animal
 
ad –herido
 
a la memoria.
 

 
Un animal me mordió
 
La calle
un ruedo
donde se me desprendió la carne y por primera vez
conocí la belleza y la miseria.
 
Me pregunto:
¿dios es un animal?
 

  
Perro bueno
muy bien
quieto
callado.
 
Perro con el hocico
que no termina de reventar.
 
No.
Abajo.
 
Perro sucio.
 
¡No!
 
Perro ciego
de nostalgia feroz.
 
¡Quieto!
 
Perro que se pudre.
Perro que come perro.
 
Muy bien.
Muerto.
Eso.
Así.

 


 

ESCENARIOS

En un terreno baldío, sobre el concreto de alguna calle, entre los arbustos de un parque público, en una habitación de hotel, a la orilla de un río, en medio del desierto, en un puente, sobre las vías del tren, en una cama o en el asiento de un automóvil:

 El mundo es un cementerio que transitamos a diario.

 


 

OTRA ADAPTACIÓN DE ALLEN GINSBERG

 

Para los compañeros estudiantes Salomón, Marco y Daniel.
Para todos los desaparecidos.

 

 

He visto a las mejores mentes cuerpos espíritus brazos bocas dientes oídos piernas ombligos uñas estómagos intestinos ojos corazones ser destruidos por la violencia y la rabia. Histéricos famélicos llorando por las calles cuerpos de ceniza buscando un amanecer lo suficientemente brillante para entregarse al vuelo y escapar aunque adheridos contra su voluntad no puedan hacer más que forzar a cada parte mutilada a sonreír mientras lentamente se tragan un animal muerto.

Personas desaparecen en mi país en mi ciudad en mi casa cada tres horas cada tres horas el universo es fertilizado con polvo de estrellas rojas cada tres horas nos desintegran nos matan nos convierten en el mejor negocio del mundo somos una cifra rentable la impunidad es rentable ser asesino cifra negra negro el silencioso cáncer de naturalizar el mal. Ojalá nunca el odio te saque la piel hasta hacer visible a todos tus muertos y ojalá nunca empiecen a gritar hasta reventarte los tímpanos ojalá sí al arte no a la violencia ojalá no son tres somos todos ojalá hasta encontrarlos con vida ojalá estén con vida ojalá vengan y me lleven con ellos. Estamos hartos hartos hartos estamos solos solos solos y somos los buenos.

El día de hoy tengo todos mis días tengo todos los años tengo toda una vida tengo toda mi muerte tengo el día de hoy tengo una cara tan larga por la tristeza con una cara tan larga que se despliega como alfombra que levanta murallas de nubes para que vivan los pobres los inocentes los soñadores los suicidas. Somos los buenos no matamos solo incineramos nuestras ganas de trasgredir el límite estamos al límite del mundo debería preguntar el mundo debería detenerse y preguntar ¿qué te duele?

3, 43, 60 mil. La indiferencia es matar dos veces. Una palabra con pasado presente  y futuro. Una regresión un efecto mariposa una palabra que pesa en blanco, negro y rojo. Lo he visto todo y no… No puedo morir en paz.

 

 


 

Mónica Licea (Guadalajara, México, 1990). Licenciada en Cine Digital por la Universidad de Medios Audiovisuales (CAAV). Directora del proyecto Voces Encendidas: poesía en voz de sus autores (2016-2018). Textos suyos aparecen en las antologías: Liberoamericanas: 80 poetas contemporáneas (Editorial Liberoamerica, España), Algunos animales al sentirse enfermos buscan el aislamiento (Sombrario Ediciones) y Los líquidos abismos (Universidad de Guadalajara y Letras para volar); así como en diversas revistas nacionales e internacionales. Ha sido ponente y poeta invitada en la Feria Municipal del Libro de Guadalajara, y ha participado en numerosos encuentros nacionales de poesía tanto de forma presencial como virtual. La plaquette Visión de la ira editada por Sombrario Ediciones (2017), es su primera publicación individual. Actualmente es coordinadora creativa en una agencia publicitaria y trabaja en la edición de su primer libro.

 

  • Facebook: Mónica R. Licea

 

 

 

 

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