Ezequiel Olasagasti | TEST DEL ENAMORAMIENTO

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TEST DEL ENAMORAMIENTO

Parte del libro Consideraciones sobre los goyetes

 

Acabemos con el mito de que el amor es algo mágico e inexplicable. Es algo completamente entendible, como cualquier fenómeno social/antropológico. Por consiguiente, mediante treinta años de experimentación empírica y varios relevamientos pude ordenar las distintas etapas que el humano atraviesa cuando cae en el llamado enamoramiento. Llamaremos a la persona que atraviesa estos estados “enamorado” y la persona que provoca todos estos síntomas “enamorante”. A modo de hacerlo más lúdico para el lector, estas etapas se ordenarán a modo de test para que el lector pueda saber, de un modo eficaz y chequeado, si está próximo a caer en este estado. Recomendamos cortar o imprimir esta página para consultar cuando sea necesario.

  • Pensamiento: La imagen del enamorante aparece constantemente en la mente del enamorado. No hay una medida justa de la cantidad de veces que el enamorado piensa en el enamorante, pero es menester que sea lo primero al despertar y lo último antes de dormir, con pequeños flashes a lo largo del día.
  • Mejora: Es en extremo probable que el enamorado comience una notoria mejoría en su persona con el afán de atraer la atención del enamorante. Esto va más allá y la mejoría del enamorado también se produce en su humor, su ánimo, su energía, etc.
  • Investigación: El enamorado busca información del enamorante dependiendo su nivel de relación social previa. Busca sobre sus gustos musicales, de películas, grupo de amigos o si es un enamorado de otro enamorante.
  • Recuerdo: Parecido al pensamiento. Sin embargo, este punto se refiere a los recuerdos que despierta el enamorante en el enamorado de manera tal que el enamorado relaciona todo con este. Por ejemplo, pasa por un local de ropa y piensa “Mi enamorante tiene esa remera” o al escuchar una canción piensa “Este tema es de la banda que le gusta a mi enamorante”.
  • Estrategia: El enamorado comienza a vivir su vida cono si fuera una partida de ajedrez. Cada movimiento que realiza está inspirado por el enamorante. Buscando su atención, charla, compañía, etc. Por ejemplo: el enamorado decide poner un estado en sus redes sociales con el fin que su enamorante le conteste y comenzar una charla que se aparente accidental. Pero no le contestará rápido porque su estrategia es que el enamorante no piense que él es un enamorado.
  • Esfuerzo: Este es el punto que más en evidencia deja al enamorado de su condición. El enamorado, sin saberlo, duplica el esfuerzo de todo lo que signifique su enamorante. Por ejemplo, camina cinco kilómetros para acompañar a su enamorante con la excusa de que “Justo tenía que ir para ese lado” o cancela mil planes (obligaciones laborales si es necesario) porque el enamorante dijo que, tal vez, se podían ver diez minutos antes de que entre a trabajar.
  • Miedo: Esto primero empieza como una preocupación. Pero pronto se convierte en un miedo por la forma que el corazón del enamorado se unió a la figura del enamorante. El pavor de que el corazón se le desgarre al perder al enamorante por parte del enamorado crece a medida que más simbiótica se hace la relación.
  • Contradicción: El enamorado pretende hacer acciones de las cuales termina haciendo todo lo contrario. Por ejemplo, se propone no llamarlo en todo el día para después estar con el celular conectado en la oreja a los diez minutos. Otro ejemplo puede ser cuando el enamorado pretende no ver al enamorante pero termina cancelando todos sus planes para finalmente reunirse con él (ver punto de “esfuerzo”).
  • Tiempo: El enamorado vive el tiempo distinto a los demás. No es que su día tenga más horas, ni más minutos o segundos siquiera. Pero cuando uno es un enamorado mide según los momentos en que uno se va a ver con su enamorante. Por ejemplo: una hora, que para todos son sesenta minutos, para el enamorado puede durar un minuto si está con su enamorante o, por el contrario, mil horas si está esperando el momento de ver a su enamorante.

Resultados:

  • De 1 a 3 puntos: Usted está pasando por una etapa de deslumbramiento.
  • De 3 a 6 puntos: Usted tiene un ligero enamoramiento que todavía está nublado por el sexo.
  • Más de 7 puntos: Estás perdido.

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Ezequiel Olasagasti (San Nicolás, Buenos Aires,1989). Periodista graduado del Intituto Éter de radio y comunicación. Ha publicado El hueco del relámpago (2015, editorial Expreso nova), Espejo convexo (2017, editorial Imaginante) y Consideraciones sobre los goyetes (2020, libro digital independiente).

 

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