David Cortés Cabán | CINCO POEMAS

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¿QUÉ ES LO QUE HAY QUE ESCOGER?
 
Ella y yo solos en la oscuridad
queriendo esto y aquello,
lo que ha pasado por la vida y no regresa.
¿A dónde queda lo que fue?
¿Quién huye y se aleja sin escoger?
Miramos la escena.
Es solo el viento y el canto de los pájaros.
Los jóvenes llegan desde lejos.
Nosotros estamos al otro lado.
Estamos regresando de otro país.
Alguien toca la guitarra,
alguien baila y canta en la otra habitación.
Empieza a llover. Estamos en la otra frontera.
Si nos movemos aún no pertenecemos.
No veo la isla, no veo las costas.
La noche es un laberinto de espejos.
La soledad está en todas partes.
No sabemos adónde regresar.
 

 
EL ALMA EN SILENCIO
 
Lo que ocurre en mi cabeza llega de afuera
cuando la lluvia cae torrencialmente.
Qué significa torrencialmente,
no sabemos nombrar y el alma corre buscándote
esperando que algo acontezca,
que el yo regrese y digas dónde has ido.
Estoy señalando el camino que perdí.
¿Qué perdimos cuando nos convertimos en extraños?
Mi cuerpo está sentado.
Sigue sentado esperando y nadie se detiene.
Ahora mismo tú llegas y me abandonas
como un globo frente al mar.
Sigo esperando que cruces el puente
del río Yangtsé. En algún lado está el final.
Ahora tu corazón es un espejo que refleja otra realidad.
Me inclino sobre el último reflejo de la tarde
para comprobar lo que he dicho.
Miro las montañas purpuras y soñolientas.
Quiero llegar hasta el Mausoleo de Sun Yai-Sen.
Miro desde mi ventana y las nubes siguen sin rumbo.
Estoy perdido sin moverme.
Estoy cruzando ahora el puente de Nanjing.
Dicen que es el favorito para lanzarse al vacío.
Llega la noche y las palabras siguen solas,
solas sin regresar.
 

 
LA DESPEDIDA
 
El viento pasa. El viento mueve las ramas.
El viento sueña con tu cuerpo.
El viento juega con tu pelo.
Regresas por el mismo lugar y te alejas.
Otra vez te vacías de ti. Todo es igual,
todo es profundo, todo es suficiente.
Las palabras no son suficientes.
Las palabras se van con el viento.
Viajas en el gran vacío,
la ciudad es un desierto brillante.
La soledad juega con los cuerpos.
Fingimos que hemos llegado al final.
Otra vez el eco del viento girando.
El mundo está hecho para el amor o la soledad.
 

 
POESÍA
 
Pequeño garfio que penetras mis huesos,
huella de antílope en mis sueños ¿qué traes con el relámpago?
¿Qué te llevas de mí?
Los días se hacen humo frente a mi puerta.
Los días pasan frente a mi rostro.
Los amigos se van con el tiempo.
Los jóvenes se ríen y levantan sus alas.
No necesitamos nada. No necesitamos mirar.
No necesitamos regresar. La juventud es igual.
También somos iguales. Las palabras dicen
que no hay prisa. ¿Qué hacer con las palabras?
Semejante a una pequeña cierva extraviada vas
girando en el viento. ¿Está tu casa girando con el viento?
¿Qué dice el cántico sobre el puente de cristal?
¿Qué dices cuando caemos derrotados?
La noche se va de fiesta ¿soy un escarabajo,
soy el incomprendido, soy el solitario?
¿Te vas con la lluvia, te vas con el silencio, eres igual?
Poesía de altas cumbres: ¿qué dices cuando mi corazón no puede más?
 

 
ESTAMOS TRATANDO DE SOÑAR
 
Estamos tratando de soñar pero aún seguimos despiertos,
le dije a la muchacha del Jardín Botánico.
“No es nada extraño”, dijo ella..
“Ahora recojo un girasol, pero no creo que sea de Van Gogh”.
“Tal vez, sí”, dije. Pero estoy dentro de mi aldea.
Una vaca está mirándome. No sé si es la misma que vi en mi niñez.
“Debes estar soñando con Chagall”, dijo ella.
“Puede ser, siempre quise vivir en una aldea”, dije,
“además las vacas de Marc tienen un lenguaje muy tierno”.
“Es verdad. Creo que la vida debe ser para soñar lo que soñamos,
estar despierto causa mucho dolor”, dijo.
“Me gustaría acompañarte y pedirle a Van Gogh un girasol solo para ti”, dije.
“No es posible intervenir en los sueños”, dijo.
“Además, Van Gogh debe estar ocupado entre sus girasoles”.
“Si nos movemos podrían sorprendernos”.
“Comprendo”, dije. No conseguimos siempre lo que amamos.
 

 

David Cortés Cabán (Arecibo, Puerto Rico, 1952). Cortés Cabán posee una Maestría en Literatura Española e Hispanoamericana de The City College College (CUNY). Fue maestro en las Escuelas Públicas de Nueva York y profesor adjunto del Departamento de Lenguas Modernas de Hostos Community College of The City University of New York. Ha publicado los siguientes libros de poesía: Poemas y otros silencios (1981), Al final de las palabras (1985), Una hora antes (1991), El libro de los regresos (1999), Ritual de pájaros: antología personal (2004), Islas (2011), y Lugar sin fin (2017). En ensayo, Visión poética en tres libros de Alfredo Pérez Alencart (2017). Sus poemas y reseñas literarias han aparecido en revistas de Puerto Rico, Estados Unidos, Latinoamérica, Croacia, Italia y España. En 2001 fue invitado a la V Bienal de Literatura Mario Picón Salas (Mérida, Venezuela) y, en ese mismo año, al II Festival Internacional de Poesía celebrado en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México. En 2006 asistió al Festival Mundial de Poesía de Venezuela, y en 2015 a la Feria Internacional del Libro de Venezuela dedicada a Puerto Rico. Ha participado también en varios Festivales Internacionales de Poesía de Puerto Rico, República Dominicana, México, Colombia y Nicaragua. En 2014 fue invitado a presentar “Noche de Juglaría: Cinco poetas venezolanos”, en Berna y Ginebra, Suiza. Ese mismo año la Universidad de Carabobo, Venezuela, le otorgó, en reconocimiento de su poesía, la Orden Alego Zuloaga Egusquiza en el Festival Internacional de Poesía de la ciudad de Valencia. En 2019 participó en el XXII Encuentro de Poetas Iberoamericanos celebrado en el Colegio Fonseca de la Universidad de Salamanca, España.

 

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