Miguel Gil Castro | RESTOS DE UN NAUFRAGIO

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Con madera de esa cruz
construyo un puerto pequeño.
 
Vestido de silencio (vestido de pecado)
el poema hecho canoa
alcanzará una isla,
despertaré a los cíclopes por un poco de queso,
acamparé en la orilla y comeré despacio.
 
¿Habrá un hogar para estos pies,
alguien espera?
 
 

 
Soñé un poema de un niño
-arrojado desde un barco-,
me reconocí en el mar:
capaz de hundir o anunciarlo
a su madre nueva.
 
¿También en mí yacen ciudades?
¿También me agito bajo la luna llena?
 
Estas playas…
restos de un naufragio
apuntan con sus vértices
hacia una estrella
muerta.
 

 
Poco es cuanto puede hacer
un hombre sin patria.
 
Antes de ser mi padre,
edificó un castillo (en su mente),
se hizo guardián de la torre más alta
y olvidó en un pañuelo gris
casi todos mis abrazos,
sus ganas de llorar.
 

 

Miguel Gil Castro (Lima, 1987). Estudiante de Antropología y Ceremonia Japonesa de Té. Trabaja creando contenido para redes sociales y realizando asesorías en proyectos de desarrollo. Resultó ganador del Primer Concurso de Poesía "Crealit" organizado por el Coloquio Anual de Estudiantes de Literatura de la Universidad Nacional Federico Villarreal (2017) y obtuvo una Mención Honrosa en los Juegos Florales de Poesía de la Universidad Ricardo Palma (2019).

 

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